Mantenimiento y conservación de madera tropical y pino en exterior

Cuántas veces habré escuchado la frase “no quiero madera en el jardín que luego hay que mantenerla”. Quizá se deba a una leyenda urbana propiciada para desplazar a la madera del mercado en favor de otros materiales como el aluminio. No digo que el aluminio sea un mal material, pero al igual que ladrillos y pintura en fachadas, envejece.

Sin embargo a la madera, ese envejecimiento le otorga un aspecto rústico, pero no pierde atractivo en el jardín, le ocurre como al vino.

Sí que es verdad que durante mucho tiempo no hubo protectores adecuados para la madera de exterior, se utilizaban barnices empleados para proteger a la madera en interiores y logicamente no valen. Se cuarteaban con sol y bajas temperaturas, y a las primeras de cambio teníamos la madera sin proteger y con un aspecto, no nos vamos a engañar, feo.

Mantenimiento de la madera de pino y abeto

La revolución en los protectores de madera viene de la mano del lasur, es un barniz de poro abierto que penetra en la superficie de la madera sin formar la clásica película brillante de los anteriores barnices. Impermeabiliza a la madera y tienen la gran ventaja de que tan solo hay que volver a aplicarlo más o menos cada 5 años, y además se aplica directamente sobre el anterior tratamiento, nos podemos olvidar de lijar. ¿Cuántas cosas conocemos dentro de la casa o en el jardín que requieran un mantenimiento cada 5 años?, creo que ninguna.

El lasur está recomendado en maderas blancas, son maderas que no tienen ningún tratamiento con autoclave. Es muy habitual que pérgolas y porches se construyan con madera laminada de pino o abeto, es en estos casos cuando debemos conservar la madera con lasur.

Mantenimiento de la madera tropical

En maderas tropicales la situación es diferente, requieren la aplicación de aceites para que no pierdan su color natural. Cuando dejan de estar protegidos se vuelven grises debido a la oxidación de su superficie, pero no significa que la madera esté dañada. No pierden su resistencia estructural. Si nos hemos olvidado de aplicar aceite conforme a las recomendaciones del instalador, y queremos recuperar el color natural de la madera, deberemos lijar la superficie oxidada y volver a aplicar el aceite protector. Tendremos de nuevo nuestra tarima de exterior como si fuera el primer día.

Pérgolas de madera, estructura y madera recomendada

Secciones recomendadas para construir una pérgola de madera

Normalmente las pérgolas se están construyedo con las mismas secciones estructurales que los porches. Es verdad que normalmente se emplean secciones de madera muy superiores a las necesarias y se debe en parte a la estética de la pérgola y en parte a que los instaladores suelen trabajar siempre con las mismas secciones de madera. No es muy habitual encontrar empresas que trabajen con más de 2 tipos de secciones independientemente de si se está instalando una pérgola, un poche o un cenador de madera.

Las secciones de la madera en las pérgolas son las mismas que en los porches, pero esto no significa que se instalen de la misma forma. En el caso de las pergolas de madera, al no soportar tanto peso como en los porches, nos podemos permitir incrementar las luces de las vigas, esto se traduce en que podemos separar más los pilares y por tanto ahorrar en algún punto de apoyo con la consiguiente ganancia en espacio libre en el frontal de la pérgola.

Las secciones más habituales en la construcción de pérgolas varían desde el 10×10 hasta el 16×16 para pilares y vigas y secciones con el mismo canto pero más estrechas para los travesaños. En la gran mayoría de instalaciones que se ven en estas fotografías de pérgolas en las que nos hemos basado, las secciones que se utilizaron son de 16 x 16cm en pilares y vigas y de 8cm x 16 cm en los travesaños. Esto es lo normal para la gran mayoría de las instalaciones que se realizan con madera laminada e incluso con madera aserrada. Para pérgolas con grandes luces (Distancia entre pilares muy grande) será necesario hacer un cálculo estructural para determinar la sección en madera laminada apropiada para la viga que se pretenda utilizar.

Madera recomendada para pérgolas

Como siempre, en estructuras vistas, recomendamos el uso de madera laminada con tratamiento para exterior (autoclave o lasur de poro abierto). Quizá no tiene tanta importancia como en los porches, pero es fundamental si queremos asegurarnos de que no vamos a tener revirados en la madera.

La distancia a la que se disponen los travesaños depende de lo tupida que queramos nuestra pérgola, y varía desde los 50-60cm hasta 1,5m. Es muy importante el modo en que se instalen las vigas y travesaños, la madera laminada solo trabaja bien en una de las dimensiones.

¿Y si le querermos poner una cubierta a la pérgola?

Lo más habitual es que una pérgola no lleve ningún tipo de cubierta, lo más usual es la instalación de un toldo, si bien es cierto que cada vez se pone más de moda la cubierta transparente de policarbonato; en este caso es una instalación muy sencilla y permite disponer de un espacio con luz pero con protección frente a la lluvia. Conseguimos la protección de un porche y la luz de una pérgola.

Independientemente de si la pérgola tiene cubierta de policarbonato, lo más habitual es disponer un toldo para dar sombra. Las opciones para la instalación de toldos son infinitas tanto en colores como en tipologías, pero lo más usual es el toldo corrido manual. Si nuestra pérgola es de grandes dimensiones habrá que plantearse lo de disponer un toldo “manual” e invertir en un toldo motorizado, nuestro brazo lo agradecerá.

Otras opciones para tamizar la sombra son las celosías, las lamas, empleo de plantas trepadoras o la combinación de varias de ellas. La pérgola es por tanto uno de los elementos con más posibilidades de personalización del jardín, y como hemos comentado en otro artículo, si nos cansamos de ella, podemos transformarla en un porche.

Cómo construir un porche de madera, consideraciones esenciales

Se suele pensar que construir un porche junto a nuestra vivienda es relativamente sencillo, normalmente lo es, pero solo si lo hacen los profesionales debidamente cualificados.

Con este artículo quiero poner en conocimiento los aspectos estructurales y constructivos esenciales para asegurar el pleno disfrute de nuestro porche, tanto si optamos por construirlo nosotros mismos como si realizamos el encargo a una empresa especializada del sector.

Tipo de madera

Para no tener sorpresas desagradables, es fundamental que el porche se construya con madera laminada y por supuesto tratada para exterior. Para quién no es conocedor de los tipos de madera, tan solo decir que la madera laminada es maciza, pero tiene una peculiaridad, está formada por tablas seleccionadas y encoladas. Esa selección de tablas es la que nos asegura, conforme a una normativa, la resistencia de la madera.

Con la madera laminada podemos saber exactamente qué secciones utilizar para vigas y pilares dependiendo de la carga que vaya a recibir el porche. Las especies más habituales son el pino y el abeto.

Tratamiento de la madera

La madera para exterior debe tener algún tipo de tratamiento para resistir las inclemencias del tiempo.

Dependiendo de la tipología de la madera se suelen utilizar dos tipos de protección, la primera es el tratamiento en autoclave, se hace en fábrica e impermeabiliza la madera. Son las típicas maderas “verdes” que vemos en parques y jardines. Es una protección muy buena, pero esteticamente no siempre es la más agradable.

La otra protección, mucho más sencilla de aplicar, es el lasur de poro abierto. El lasur es un barniz que penetra en el poro de la madera consiguiendo su impermeabilización. Requiere algo de mantenimiento posterior con aplicaciones superficiales con una brocha y sin necesidad de lijado.

En madera laminada se suele utilizar el lasur para el tratamiento de la madera de abeto (más dura) y el tratamiento en autoclave en fábrica para la madera de pino (más blanda).

Secciones estructurales.

No es muy habitual hacer cálculos específicos de estructuras para la gran mayoría de instalaciones de porches de madera. Las secciones de vigas y pilares se suelen sobredimensionar conforme a tablas de resistencia específicas de la madera laminada. Son muy habituales secciones de 12×12, 14×14 y 20×20 para vigas y pilares, y secciones más estrechas para los travesaños de la cubierta. La colocación de las vigas de madera laminada es esencial, no trabaja del mismo modo en vertical o en horizontal, puede derivar en un fallo estructural si el instalador no es conocedor de esta premisa.

Apoyo de los pilares.

Es crucial para asegurar la durabilidad de la estructura aislar el pilar de acumulaciones de agua. Personalmente recomiendo el uso de cazuelas o herrajes metálicos que impiden el contacto directo con el suelo y además facilitan la evacuación de aguas. Por supuesto, nunca está de más el tratar las testas de los pilares con lasur, tela asfáltica o algún otro impermeabilizante apropiado para la madera.

Acabados finales en cubierta y tornillos de madera

Los tornillos utilizados en la construcción deben ser de la mayor calidad posible, si no se emplean tornillos inoxidables deben protegerse sellando cada uno de los agujeros avellanados.

En la terminación de la cubierta nos jugamos mucho, normalmente aquí es donde se nota el trabajo del carpintero. Independientemente de que la cubierta del porche siempre tiene que tener una buena pendiente para evacuar el agua, el instalador debe hacer un buen trabajo de sellado en la junta con la pared de la vivienda. Es por aquí por donde se suele “colar” el agua hacia el porche, o fomentar la aparición de humedades en la vivienda.

Aislante térmico y teja

El empleo de aislante térmico no es un aspecto esencial, pero sí recomendable. Protege tanto del calor como del frío independientemente de si se efectúa o no el cerramiento del porche. Hay muchas casas comercializadoras de paneles sandwich con aislante y distintos tipos de acabados de friso para la cara inferior del porche.

Para la climatología que tenemos en España, mi recomendación es el uso de la teja tradicional tanto por estética como por protección del porche, siempre con una capa de impermeabilización bajo las tejas. La teja asfáltica tan solo es recomendable cuando queremos abaratar precios o en diseños de porches con pendientes mínima de cubierta.

Estos son algunos consejos importantes, en próximos post hablaré de algunos otros condicionantes que de seguro me habré dejado en el tintero.