Tarima exterior, tipos. Tarima de pino, tropical, sintética

La variedad de suelos que se pueden emplear para hacer un solado o un pasillo en el jardín es elevadísima. Si acotamos un poco y nos restringimos al sector de la madera la cosa cambia, pero aún así, seguimos teniendo una increible gama de tarimas de madera o imitaciones que nos harán dificil decidirnos por unas u otras.

En realidad lo principal que hay que tener en cuenta es el tipo de madera, no tanto la especie.

De este modo, podemos dividir las tarimas de exterior en 3 grandes grupos, que son tarimas de coníferas(pino, abeto), tarimas tropicales (Ipe, Iroko,…) y tarimas sintéticas o tecnológicas.

Veamos a continuación las características que tiene cada uno de estos 3 grupos de tarimas:

Tarima de pino:

Es un suelo de tipo rústico y con una gran facilidad para la instalación y para el mantenimiento. Habitualmente se dispone atornillada directamente sobre rastreles y con un acabado mediante lasur de poro abierto para proteger y para aportar algún tono específico a la madera.

La tarima de pino, en ocasiones lleva un tratamiento mediante sales de cobre en autoclave, con este tratamiento la madera queda totalmente impermeabilizada y por tanto se puede dejar al exterior sin ninguna protección extra.

Este tipo de tarimas se suelen disponer en espacios abiertos o con mucho uso. En el caso de haber aplicado lasur con un color determinado será necesario efectuar un repintado aproximadamente cada 5 años para recuperar el tono.

Tarima tropical:

Con las tarimas tropicales, la variedad de especies utilizadas es enorme, las más conocidas son quizá el Ipe, la Teka y el Iroko, si bien la Teka, debido a su sobreexplotación es ahora bastante escasa.

La madera de tipo tropical suele presentar vetas muy apretadas, esto les confiere un aspecto elegante y por tanto se suelen disponer en espacios selectos de la casa, pequeños caminos, bordes de piscinas solados para un porche o pérgola suelen ser los lugares más habituales para este tipo de tarima.

La madera tropical es muy dura y resistente, al contrario de lo que se piensa, si no se mantiene, la madera no pierde sus propiedades resistentes. Sin embargo sí pierde su color natural si no se le aplica regularmente aceite protector para maderas tropicales. Es importante realizar varias aplicaciones al año o la madera acabará con un tono grisáceo que algunas personas adoran y otras detestan. En el peor de los casos, aunque la madera se haya puesto completamente gris, se podrá recuperar su aspecto tras efectuar un lijado superficial y posterior aplicación del aceite protector.

Tarimas sintéticas:

Son una auténtica revolución en el sector. A los puristas de la madera tradicional no les gusta demasiado este tipo de suelos, pero hemos de decir que al igual que con los suelos de pvc en interiores, las tarimas sintéticas de exterior aportan diversidad de colores y texturas para los clientes más exigentes. Este tipo de tarima no requiere ningún tipo de cuidado tras la instalación, esta situación les confiere un alto grado de aceptación en urbanizaciones comunitarias y parques públicos.

Esperamos que esta resumida descripción os sea de utilidad a la hora de elegir el suelo más adecuado para vuestro jardín.